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TAXONOMIA
La Guadúa es un
bambú espinoso perteneciente a la Familia
Poacecae, a la sub-familia
Bambusoideae y a la tribu Bambuseae.
En 1820, el botánico Kunth, constituye este
género utilizando el vocablo “guadúa” con el
que los indígenas de Colombia y Ecuador se
referían a este bambú. Este género, que
reúne aproximadamente 30 especies, se puede
distinguir de los demás participantes por
los tallos robustos y espinosos, por las
bandas de pelos blancos en la región del
nudo y por las hojas caulinares en forma
triangular. Sin embargo, sus caracteres más
fuertes son la presencia de quillas aladas
en la palea del flósculo de la espiguilla,
la presencia de 3 estigmas plumosos al final
del estilo y 6 estambres.
La especie
Guadua agustifolia sobresale dentro
del género por sus propiedades físico –
mecánicas y por el tamaño de sus culmos que
alcanzan hasta 30 metros de altura y 25
centímetros de diámetro. Ha sido
seleccionada como una de las veinte especies
de bambúes mejores del mundo ya que su
capacidad para absorber energía y admitir
una mayor flexión, la convierten en un
material ideal para construcciones
sismorresistentes. Esta especie crece
naturalmente en Colombia, Ecuador y
Venezuela, pero ha sido introducida a Centro
América, Isla del Caribe, Hawai y Asia.
Reúne dos variedades: G. angustifolia
var. bicolor y G. angustifolia
var. nigra, y varias formas: “cebolla”,
“macana”, “castilla”.
Rangos
Genealógicos para la clasificación de la
Guadua
|
Rango |
Taxonomía |
|
Reino |
Vegetal |
|
División |
Espermatofita |
|
Subdivisión |
Angiospermae |
|
Clase |
Lilopsidas/Monocotiledónea |
|
Subclase |
Commelinidae |
|
Orden |
Cyperales/Glumiflorales |
|
Familia |
Gramineae o Paceae |
|
Subfamilia |
Bambusoidae |
|
Supertribu |
Bambusodae |
|
Tribu |
Bambuseae |
|
Subtribu |
Guaduinae |
|
Género |
Guadua |
|
Especie |
Angustifolia |
|
Variedad |
Bicolor |
|
Forma |
Cebolla, Macana, Rayada, etc. |
|

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COMO RECOLECTAR BAMBÚES.
Dra. Ximena Londoño
COMO RECOLECTAR BAMBÚES
Dra.
Ximena Londoño
Los
bambúes debido a su naturaleza especializada y a su
floración infrecuente, son plantas poco y mal
recolectadas. Para realizar una buena recolección, se
debe saber qué estructuras son más significativas
taxonómicamente, qué información se debe recopilar, y
cómo y qué partes se deben recolectar. Para todas las
mediciones se recomienda el sistema métrico decimal. A
continuación se listan las cosas prioritarias a tener en
cuenta para llevar a cabo una buena recolección: (Soderstrom
Young, 1983; Londoño, 1987 (traducción)):
1.
El equipo de campo
debe constar de machete, sierra o segueta, tijeras de
podar, guantes gruesos, cinta métrica, libreta de campo,
cámara fotográfica y altímetro.
2.
Equipo Fotográfico:
En el caso de que se tenga equipo fotográfico se debe
fotografiar especialmente el hábitat y el hábito de la
planta y algunos detalles espectaculares; se recomienda
un lente normal y un gran angular.
3.
Los datos generales
a tomar antes de empezar a recolectar el material son:
localidad, incluyendo además de la posición geográfica,
las coordenadas de latitud y longitud, altura sobre el
nivel del mar, tipo de hábitat, nombres comunes y usos a
nivel local.
4.
Las partes
a recolectar son: culmo, hojas caulinares, ramas,
follaje, inflorescencia y a veces rizoma. De estas
estructuras se debe recolectar material para herbario,
para preservar en líquido y material leñoso.
5.
El material correspondiente a ramas de follaje,
inflorescencias y hojas caulinares debe ser
procesado en la prensa botánica, debidamente marcado y
secado al sol o en secadores eléctricos o de kerosene;
los segmentos de culmos, complementos de ramas y rizomas
deben secarse al aire y marcarse separadamente.
6.
La etiqueta que acompaña al espécimen de herbario
tiene que ser concisa y contener la información más
completa posible, sin incluir aquellos caracteres que
puedan ser vistos en el espécimen por sí solos; debe
llevar localidad, nombre del recolector, número de
colección, fecha de recolección, altitud y descripción
concisa del hábitat y de la planta.
7.
Del culmo
se debe recolectar un segmento con un mínimo de 2 nudos,
partido o no longitudinalmente, y anotar tamaño (altura
y diámetro), hábito, y densidad de los culmos/m2
(esparcimiento); en el nudo se debe observar si la línea
nodal está solitaria o en sucesión continua, el tipo de
arquitectura y el vestimento; y del entrenudo el tamaño,
color, superficie, forma, estado (sólido o hueco), y
contenido interno; este material se debe secar al aire
preferiblemente.
8.
De las hojas caulinares se debe recolectar un mínimo
de dos por cada muestra de herbario para poder mostrar
ambas superficies en el material de herbario; además, se
debe anotar su duración sobre el culmo, variabilidad a
lo largo del culmo, color y patrón cuando joven y cuando
adulta, superficie, y textura; de la lámina caulinar se
debe anotar la posición y duración sobre la vaina. Se
recomienda recolectar las hojas caulinares del tercio
medio por ser las más representativas en tamaño y forma;
cuando la vaina es persistente se corta en la base donde
está adherida al culmo. Al prensar este material las
hojas muy grandes se pueden doblar o cortar.
9.
De las ramas
se
deben recolectar uno o dos complementos representativos
de un culmo maduro; cortar el segmento de culmo
aproximadamente 5 cm arriba y abajo del nudo y recortar
las ramas hasta unos 5 cm. Tratando de incluirle el
primer nudo. Se deben secar al aire removiéndoles todas
las vainas. De las ramas se debe anotar su localización
en el culmo, hábito y longitud, desarrollo intravaginal,
infravaginal, o extravaginal; número de ramas y
organización; origen con relación al nudo, posición con
respecto al nudo y modificaciones si las hay como
presencia de espinas.
10. Del follaje
se deben recolectar ramas con hojas en estado joven y
adulto, y anotar condición de la hoja después de
cortada, hábito y color; una vez cortadas se deben
prensar inmediatamente para evitar que se deshidraten y
colocarlas sobre el papel periódico de tal manera que se
vean ambas superficies de la lámina. Si el material se
deshidrata, se debe humedecer colocándolo dentro de una
bolsa plástica cerrada herméticamente o sumergiéndolo
dentro de un tanque con agua. Las láminas foliares muy
grandes se deben doblar cuidadosamente en varias partes.
11. De la inflorescencia se deben recolectar ramas
con flores en todos los estados de desarrollo y anotar
el hábito (erecto, laxo, colgante), su posición en la
mata (ramas terminales o axilares), y el tipo de
floración (total o parcial). En el caso de encontrar en
el campo un bambú florecido junto a otro sin florecer,
se debe recolectar cada planta bajo números separados,
anotando las referencias necesarias.
12. Del rizoma
se debe recolectar una sección de aproximadamente 50 cm.
De longitud, dejando un segmento de culmo de 15 cm. Por
encima del suelo. El rizoma se debe secar al aire
removiéndole todas las brácteas y la tierra. Se debe
anotar tamaño (longitud y diámetro), hábito, presencia o
no de yemas en el cuello, y presencia y ubicación de
raíces y raicillas.
13. Para estudios morfológicos y anatómicos se
deben preservar varias partes de la planta en una
solución fijadora denominada AFA (90 partes de alcohol
al 50%, 5 partes de ácido acético glacial H (Ac), y 5
partes de formalina o formol diluido), y después de
varios días en esta solución se transfieren a alcohol
etílico al 70%. La solución AFA sufre esterilización
así que no se puede conservar preparada por mucho
tiempo.
14. Las partes de las plantas a preservar en FA son:
A)
Follaje: Lámina foliar,
y la parte que contiene el pecíolo y la lígula; las
hojas pequeñas se conservan todas; de las hojas grandes
se cortan un pedazo de 3-5 cm. , de largo en la parte
media de la lámina, que incluya la nervadura central y
parte de la margen.
B)
Yemas:
Preferiblemente se recolectan en diferentes estados de
desarrollo. Todos los tejidos que protegen la yema
deben conservarse.
C)
Frutos carnosos:
Deben conservarse en frascos separados y partidos en
pedazos si son demasiado grandes.
D)
Raicillas:
Deben cortarse secciones de aproximadamente 2 cm de
largo para preservación..
E) Plántulas: Debe
conservarse únicamente plántulas jóvenes con la semilla
adherida aún en la base.
F)
Porciones de culmo:
Se deben conservar en el caso de que exhiban color y
diseños infrecuentes, que se pierden durante el secado.
15.
Para estudios citológicos
se deben preservar espiguillas jóvenes fijadas en una
solución de 3:1 durante 24 horas y luego se transfieren
a alcohol de 70%, guardándolas en la nevera lo más
pronto posible. La solución 3:1 se hace mezclando 3
partes de alcohol absoluto y 1 parte de ácido acético.
Las espiguillas deben recolectarse de aquellas
inflorescencias que aún están protegidas por la bráctea
o justo comenzando a emerger. |